Hipertensión arterial
Quitar el salero es la recomendación más repetida y la menos eficaz por sí sola.
La mayor parte del sodio que consumimos no viene del salero sino de alimentos procesados, embutidos, panes, salsas y comida preparada. Por eso «no le eche sal» produce tan poco efecto: se está atacando la fracción menor del problema.
Lo que sí mueve la presión es el patrón alimentario completo, el aporte de potasio, la reducción de grasa visceral y, cuando existe, la corrección de la resistencia a la insulina. Un descenso moderado de peso bien dirigido suele tener más impacto que cualquier restricción aislada.
- Identificación de las fuentes reales de sodio en tu alimentación
- Aporte de potasio ajustado a tu función renal
- Patrón alimentario global de tipo mediterráneo o DASH adaptado a Panamá
- Reducción de grasa visceral como objetivo prioritario
- Compatibilidad con el tratamiento antihipertensivo indicado por tu médico
Esta página es material informativo de un nutricionista dietista, no una herramienta de diagnóstico. Diagnosticar y tratar corresponde a tu médico; la nutrición clínica acompaña ese tratamiento, no lo sustituye.
Preguntas frecuentes
No en lo que respecta a la presión arterial. Todas aportan sodio en cantidades muy similares. Las diferencias de minerales traza son irrelevantes a las cantidades que se consumen. El cambio útil está en reducir la cantidad total y las fuentes ocultas, no en cambiar de sal.
En general sí, y suele ser parte del tratamiento, pero el tipo y la intensidad deben validarse con tu médico, sobre todo si la presión aún no está controlada. Desde nutrición trabajo el soporte para que ese ejercicio construya músculo y no lo consuma.
Agendar consulta
- Consultas presencialesLun – Vie · 09:00 – 18:00
- Consultas virtualesSábado · 09:00 – 14:00
- Gestión de pagosDentro del horario de atención
- Reserva de cupoAbono previo de $20.00
- ReprogramaciónSin costo con 24 h de aviso